|
Domingo, 2 de marzo del 2008
Aprovechando que estaría en México para pasar las fiestas de fin de año, había acordado con antelación verme con un antiguo amigo de la secundaria. Con la constante del tráfico citadino decidí utilizar el transporte público y evitarme los acostumbrados enojos y momentos de estrés de manejar. Tomé el transporte público con destino al lugar acordado, sin saber de las sorpresas que el destino te puede dar.
Continua leyendo "Un día en la ciudad"
Jueves, 22 de noviembre del 2007
I
Conducía por la carretera interestatal, llevaba bastantes horas manejando y un cansancio de varios días; entre el trabajo, los compromisos de oficina y personales no había descansado lo suficiente, pero aquí estaba con rumbo fijo a una presentación que debía de dar la mañana siguiente. Aproximadamente en el kilómetro 147 la lluvia dificultó el manejo, minuto a minuto se volvió más pertinaz por lo que busqué detenerme para descansar, comer y hacer un alto en el viaje. Eso lo recuerdo por completo, lo demás, solo llega a mi mente como pasajes de una extraña historia.
Continua leyendo "La tormenta"
Jueves, 25 de octubre del 2007
Detrás del dolor solo el tiempo es el que nos permite mitigar la ausencia, después de la tempestad llega la calma -reza el dicho- pero lo que queda es un hueco que nunca podrá llenarse y del que solo con el paso de los días aprendemos a vivir con el; a convivir con el vacío que dejan tras su partida.
Continua leyendo "Los muertos"
Martes, 25 de septiembre del 2007
El miedo es el peor compañero que puedes tener cuando no sabes que hacer, es también un pésimo consejero y en muchas ocasiones el menos apto cuando de tomar decisiones se trata. Eso lo constaté hace algunas semanas cuando, preocupado por la información que me hizo llegar un amigo con respecto a su cercanía con la muerte por problemas de salud y por la aparición de un dolor en el pecho y el brazo izquierdo que se fueron incrementando poco a poco, me dominaron al grado de empezar a escribir mi testamento. El testamento de un padre a su hija.
Continua leyendo "Mi testamento"
Lunes, 27 de agosto del 2007
Después de recibir el mensaje del departamento de seguridad e inmigración, corrí a la red a comprar un boleto para trasladarme sin tardanza a por ti. No tienes idea por todo lo que he pasado para finalmente tener noticias tuyas. Estos 10 meses sin saber nada de ti después de que nos despedimos y confiar en que todo sería para bien han sido de zozobra constante. Parece increíble que después de tantos años las cosas no hayan cambiado y que el problema de la migración sigua sin resolverse. Si a nuestros abuelos les preocupaba el muro y la vigilancia fronteriza, nada de eso se compara con lo difícil que es emigrar a un lugar tan lejano como al que decidiste ir.
Continua leyendo "La tierra prometida"
|